Giger & Lovecraft, La simbiosis perfecta

Lovecraft & Giger

Si en las últimas décadas ha existido alguna vez una simbiosis perfecta que se pueda aplicar a la coexistencia entre las labores narrativas de un escritor, y la metaforma de un ilustrador, sin duda merece la pena dedicarle una atenta mirada al fascinante caso que vincula la frustrada y solitaria visión del escritor H.P. Lovecraft, con la catarsis bulbiforme del ilustrador H.R. Giger. En la actualidad, y en sus respectivas materias, podemos considerar a ambos como genios.

Howard Phillips Lovecraft (1890-1937) gozó de relativamente escasa repercusión en su época, sin embargo hoy en día es considerado en todo el mundo como el padre del terror cósmico. Sus enfermizos e intimistas relatos, pero sobretodo su retorcida psicología, setenta años después de su muerte, continúan inspirando a infinidad de profesionales en todos los campos.

LovecraftDurante toda su vida, H.P. Lovecraft mantuvo una mentalidad hermética y afligida, que, paradójicamente ha conseguido conectarle emocionalmente con millones de lectores en todo el mundo. Como él mismo solía pensar, aseguraba que “el pensamiento humano era el espectáculo más divertido y más desalentador de la Tierra” sin embargo, cuando intentemos materializar sus claustrofóbicos y mitológicos pasajes, nos será difícil buscar un talento que consiga sincretar la desviada percepción del escritor, como el logrado en la obra del maestro suizo H.R. Giger.

H.R. Giger, también llamado Hans Rudolf Giger, artista gráfico y escultor, vino al mundo el 5 de febrero de 1940 en Chur, Suiza. Su trabajo como artista comenzaría en 1968 y es mundialmente conocido por ser el responsable de la escenografía, así como el creador de la criatura protagonista, en “Alien: El octavo pasajero” (1979). Esta colaboración con el director Ridley Scott (“Blade Runner”, “Gladiator”), le sirvió para conseguir el Oscar a la mejor dirección artística en 1980. Singularmente, los bocetos que pasarían a convertirse en la criatura de culto “Alien”, fueron extraídos del ‘artbook’ editado por Giger “Necronomicon” (1977), el cual llamó poderosamente la atención del propio Ridley Scott y cuyo título hace honor a la mente y obra de nuestro querido Lovecraft.

Lovecraft & GigerHistóricamente podría decirse que aquí confluyen por primera vez los caminos de nuestros dos protagonistas. La labor Giger se caracteriza por estar fuertemente vinculada al cine de ciencia-ficción y de terror, no en vano el suizo desarrolló y colaboró en el diseño artístico de títulos como: “Dune” (1976) (el proyecto de Jodorowsky), “Poltergeist II” (1986) o “Species” (1995). La disciplina favorita de Giger es el aerógrafo y sus creaciones se distinguen por ofrecer curvilíneos paisajes cefálicos y tentaculares, así como delirantes retratos de mujeres sintetizadas con artilugios enfermizos. Fuertemente cargada de contenido sexual, podemos afirmar que hoy por hoy no existe otro artista en el panorama fantástico que pueda ilustrar de forma más apropiada la psicología de H.P. Lovecraft.

Esta unión se hizo patente, y podemos encontrarla, en la biblioteca Lovecraft publicada por el grupo EDAF. La edición consta de once títulos míticos como: “La llamada de Cthulhu” (1926), “El Horror de Dunwich” (1928) o “La sombra sobre Innsmouth” (1932), todos ellos con portadas ilustradas por H.R. Giger. Los distintos medios no tardaron en ver el negocio, y a esta jugosa combinación, le hincaron el diente la televisión, el cine y los videojuegos.

Vincent Price en 'El palacio de los espiritus'Protagonizada por Vincent Price y Lon Chaney Jr., “El palacio de los espíritus” (The haunted palace) (1963) de Roger Corman fue la primera que se basó en uno de sus relatos, a esta le siguieron otros títulos como: “El monstruo del terror” (Die, monster die) (1965) de Daniel Haller con Boris Karloff, “Curse of the Crimson Altar” (1968) de Vernon Sevell con Christopher Lee y Barbara Steele, “Terror en Dunwich” (1970) de nuevo por Daniel Haller o las cult-movies de los 80 “Evil dead” (1982) de Sam Raimi y la pareja “Re-Animator” y “Re-Sonator” ambas dirigidas por Stuart Gordon, responsable años después de la mediocre y autóctona “Dagon: La secta del mar” (2001) con Raquel Meroño y Paco Rabal, son solo unos ejemplos de la repercusión ‘Lovecraftiana’ en la gran pantalla.

Si continuamos investigando los paralelismos entre Giger y Lovecraft, nos encontramos con un título que enlaza a la perfección la trayectoria de estos dos genios: “Dark Seed” (1992). Este se trata de un videojuego del tipo aventura gráfica en 2D, desarrollado originalmente para PC.

Dark SeedLa historia nos pone en la piel de Mike Dawson, un bien remunerado y solitario escritor que se traslada a una mansión victoriana de un pequeño pueblo norteamericano. Nada más llegar, una terrible pesadilla abre una brecha en su frágil salud mental. A partir de ese momento, episodios oníricos y visiones surrealistas no dejaran de atormentarle, mientras intenta retomar las riendas de su vida. El artwork de la aventura esta firmado por el propio Giger, y las vicisitudes argumentales están obviamente inspiradas en los relatos de Lovecraft.

Lamentablemente este título pasó sin pena ni gloria por las estanterías especializadas, muy en parte por su endiablada dificultad, así como por la fuerte competencia de la época. No obstante la distribuidora Cyberdreams llegó a editar una segunda entrega: “Dark Seed II” (1995), bajo un planteamiento muy similar y de nuevo con un nivel de dificultad muy elevado. Esta secuela se distinguió de sus congéneres por ser pionera en ofrecer gráficos en alta resolución. Gracias a este avance consiguieron mostrar los movimientos de sus protagonistas totalmente digitalizados y sobre fondos fotorrealistas. De nuevo los escenarios fueron inspirados en el artwork de Giger.

Shadow of the CometTambién por la época nos encontramos con varios títulos, todos ellos están ambientados en los relatos de Lovecraft y los mitos de Cthulhu, editados bajo la producción de la compañía francesa Infogrames (ahora Atari): el mítico personaje Driscoll y su aventura “Prisoner of ice” (1995), el fantástico “Shadow of the Comet” (1993) y el clásico y también revolucionario “Alone in the dark” (1992). Este último es quizá el que más profundamente haya calado en la memoria de los aficionados, sobretodo por su novedoso sistema de juego, controlado por teclado, y sus gráficos polígonales en 3D. La aventura nos permitía elegir entre dos personajes, Edward Carnby y Emily Hartwood, para investigar la misteriosa muerte del pintor Jeremy Hartwood.

Alone in the Dark” está ambientado en una mansión victoriana durante los años 20 y el juego está considerado como el precursor del género conocido como “Surival-Horror”, que más tarde catapultaron a la fama las sagas “Resident Evil” y “Silent Hill”.

Su calado en el sector fue tal, que llegaron a editarse tres entregas más, así como una película de dudosa calidad y ridículo rigor argumental, dirigida por el alemán Uwe Boll y protagonizada por Christian Slater y Tara Reid.

Dark Corners of EarthCreo que no he conocido a un escritor que consiga inquietarme más con sus relatos. Nadie como Lovecraft puede hacer rebotar el terror psicológico por todas las esquinas de tu mente. Su baza es retar a la cordura, y por ello las distribuidoras de videojuegos contemporáneas optaron por cambiar la plataforma de aventuras gráficas al “shoot ‘em up” en primera persona. Son varios los títulos que se encuentran en el mercado, o bien en desarrollo, para consolas de nueva generación ambientados en los mitos: “Call of Cthulhu: Dark Corners of the Earth” (2006) (PC, PS2, XBOX), “Robert D. Anderson and the Legacy of Cthulhu” (2007) (PC) y a una distancia prudencial, la aventura de bajo presupuesto para PC y PlayStation, “Necronomicon: Dawning of Darknes” (2001).

La mayoría de estos títulos son más una explosión de adrenalina “corre, salta, malta”, que un paseo por los claustrofóbicos rincones de la cordura, pero si tenemos que buscar una luz en lo que se refiere al desarrollo de las criaturas, nuestra vista se tiene que volver de nuevo hacia Giger. En la mayoría de los mitos de Cthulhu, nos encontraremos con un rebosante bestiario de seres mitológicos de orígen extraterrestre, a los que Lovecraft bautizó como “Arcanos”. Este elenco de pesadilla se caracteriza por ser o bien entes amorfos compuestos a partir de gases, o bien monstruosos engendros que pueden alcanzar hasta los 14 pisos de altura. Gran parte de estas criaturas se caracterizan por estar provistos de abundantes tentáculos, piel rugosa y anatomía bulbiforme.

Half LifeSería imposible abarcar la presencia de estas dos efemérides en el mundo de los videojuegos, pero lo que esta claro es que su legado posee un imborrable de talento, que podemos ver reflejado en títulos de gran repercusión como por ejemplo el multi-ventas, y uno de los videojuegos más influyentes del siglo XX, “Half-Life”. Donde un experimento fallido en una ficticia Area 51 (“Blak Mesa”) abre un portal a otra dimensión y comienzan a entrar en la Tierra seres de otro planeta.

Este portal supuestamente permanece abierto debido a la presencia de una criatura llamada Nihilanth, y la infección alienígena está convirtiendo rápidamente a los seres humanos afectados en criaturas pentacefálicas con diversas ramificaciones de todo tipo en sus extremidades, ¿os suena?

por: mikeNeira

~ por Mike en abril 27, 2008.

5 comentarios to “Giger & Lovecraft, La simbiosis perfecta”

  1. Interesante artículo!

  2. Me saco el sombrero ante tal arquitectura literaria. Podías animarte a escribir un ensayo, serías el nuevo David Hernando. Y mira q me gusta! pero sin lugar a dudas, lo harías mejor.
    Felicidades.

  3. Dos genios!

  4. Muy buen articulo. Giger y Lovecraft, personajes que aveces los llegamos a incomprender, o ellos a nosotros, pero son verdaderos profetas en su epoca, añorantes, visionarios, sumamente inconformes. Buscando en lo mas profundo de lo humano, talves sin querer ellos llegan a lo escencial de toda persona, el miedo a lo desconocido, y lo expresan lo cual es más dificil aun.

  5. […] En el ámbito cinematográfico también se encargó del diseño del lado oscuro de Poltergeist II en 1986, quedando bastante desilusionado del tratamiento que se le dio en la película a sus diseños. Posteriormente colaboró secundariamente y tras prestarse voluntario, en los diseños de Alien 3 (David Fincher, 1992), ya que James Cameron rechazó su participación para los diseños de Aliens, el regreso (1986). También participó en la parte estética de otras películas, como Species en 1995, siendo sus trabajos usados en las portadas de muchos libros y discos. Asimismo, ha realizado trabajos para videojuegos como Dark Seed (1992) y Dark Seed II (1995), aventuras gráficas de ambientación lovecraftiana. […]

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