Frankenhooker (1990)

Frankenhooker

Inauguro esta sección dedicada a esas películas repletas de casqueria y tripitas, tan sumamente cochambrosas que brillan con luz propia, con ‘Frankenhooker‘, donde el responsable de la mítica ‘Basket Case‘, Frank Henenlotter, conduce una estrambótica y plastificada parodia de la novela concebida por Mary Shelley en 1818.
Protagonizada por James Lorinz y la chica Penthouse: Patty Mullen, concentra sus esfuerzos en provocar la risa fácil y la proyección del generoso secuenciado de actrices en pelotas.

Con la misma riqueza argumental de un taburete, la historia de “Frankenhooker” narra, como el ensimismado y aficionado a la biomecánica Jeffrey Franken, intenta reconstruir a su novia Elizabeth, tras su violenta muerte a causa de una cortadora de cesped desbocada, que él mismo habia fabricado.
Para dicha tarea no se le ocurre otra cosa que desplazarse a los suburbios de Nueva York, y realizar un casting de prostitutas para ver cual ofrece las mejores “piezas”.

La mayor parte de la película se centra en el personaje de Lorinz y las absurdas discusiones que mantiene consigo mismo, teniendo que rellenar abundante minutaje con su cuestionable talento. Los índices de ‘gore’, aunque bastante bajos, son lo que cabría esperar en una producción de estas características. Y los efectos especiales tiran de maniquís bastante mondongueros para recrear las situaciones más chuscas.

La parte más animada es cuando la atractiva Elizabeth resucita, y se pasea a lo “Franky” electrocutando y haciendo explotar gente por Times Square. Lo más interesante de la película es el encanto que nos pueda evocar su obscena naturaleza y alguna que otra situación totalmente descerebrada.

Frases clave para asimilar “Frankenhooker“:

“Hay quien prefiere las drogas, hay quien prefiere el alcohol… yo prefiero mi taladradora”
“Oh dios mio, callos!”
“Tranquila, todo va bien, no hay sangre, ni nada raro…”

~ por Mike en abril 16, 2008.

3 comentarios to “Frankenhooker (1990)”

  1. Esta peli tiene su encanto… la que ya es de gracia menor es la de Brain Damage, la menos acertada en la carrera de este mismo director tan obsesionado con las formas anómalas.

  2. No he visto la peli, pero intuyo q con ·callos· no se refieren a esa masa informe que nos comemos con los garbanzos… ¿verdad?

  3. jajaj… mmm, no, los callos que hace la abuela no son, no. Pero esa escena no tiene desperdicio (y nunca mejor dicho) xDDD.

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